Intake

Rastrear y mantener sitios web

Cómo convertir tu web en conocimiento del agente, qué acotar y por qué hay que relanzarlo.

Escrito por Adria CastanyÚltima actualización August 26, 2026

Puedes darle a Intake la dirección de un sitio web y recorrerlo entero, convirtiendo cada página en conocimiento del agente.

Está en Agente IA, en Datos de entrenamiento.

Cuándo usarlo

Cuando tienes información útil publicada en tu web y no quieres volver a escribirla.

Es rápido y cubre mucho terreno de golpe. Es la forma más eficiente de arrancar si tu web ya explica bien lo que hacéis.

Las tres opciones que conviene usar

No lances el rastreo sin más. Estas tres decisiones marcan la diferencia entre conocimiento útil y ruido:

Incluir solo rutas. Si lo dejas vacío, se rastrea el dominio entero. Ponlo cuando solo te interese una parte concreta, por ejemplo la sección de ayuda o la de producto.

Excluir rutas. Para saltarte lo que no responde dudas: el blog, las notas de prensa, el área privada, las páginas legales repetitivas.

Límite de páginas. Más páginas cubren más casos, pero tardan más y ocupan más espacio en cada respuesta. No es gratis subirlo mucho.

Por qué acotar importa tanto

Una web corporativa está llena de contenido de marketing: mensajes de venta, testimonios, páginas de campaña.

Todo eso, metido como conocimiento, diluye lo que sí responde preguntas. El agente acaba recuperando una página de "por qué somos los mejores" cuando el cliente preguntaba por un plazo de entrega.

Acotar bien es lo que separa un rastreo útil de uno que empeora las respuestas.

La alternativa más limpia

En vez de rastrear un sitio entero, puedes pegar una lista de direcciones concretas, una por línea.

Es la mejor opción cuando sabes exactamente qué páginas te interesan. Menos ruido y más control.

Lo que hay que recordar: no se actualiza solo

Este es el punto que más problemas causa a medio plazo.

Si cambias el contenido de tu web, el agente sigue con la versión que rastreó en su momento. Hay que relanzar el rastreo.

Es la causa silenciosa de que un agente empiece a dar información obsoleta meses después de configurarlo, sin que nadie entienda por qué. Nadie lo relaciona con la web porque nadie se acuerda de que está ahí.

Dos costumbres que lo evitan:

Relanza el rastreo cuando hagáis cambios importantes en la web. Cuando cambiéis un precio o una política, comprobad si esa información también vive en una página rastreada.

Comprueba cómo quedó

Después de rastrear, abre alguna de las páginas en la vista previa y mira el texto extraído.

Las webs con mucho diseño, menús grandes o contenido cargado por scripts a veces se extraen a medias. Si la vista previa está mal, el agente lo lee igual de mal.

Web rastreada o Centro de ayuda

Una decisión que merece pensarse:

Rastrear tu web alimenta al agente, pero no crea nada público nuevo.

Escribir artículos en el Centro de ayuda alimenta al agente y además tus clientes pueden leerlos y Google los indexa, así que resuelven conversaciones que ni llegan a empezar.

Si la información merece leerse, escribirla como artículo rinde bastante más que rastrearla. Deja el rastreo para lo que ya existe y no vas a reescribir.

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